domingo, 13 de noviembre de 2022

¿COMPRAR O NO COMPRAR? El impacto del etiquetado nutricional en la compra de productos cárnicos y sus derivados

Tomado de:  ¿Comprar o no comprar? (compraronocomprar2022.blogspot.com)

Autores: LAURA    DEL CASTILLO VASQUEZ, CRISTIAN ALEJANDRO    LIMA ALFONSO, ANDREA CECILIA    YEPES VALIENTE, JOSÉ  DAVID    RODRÍGUEZ GUERRERO, SHADIA    FAYAD JARAMILLO
 


 


Partiendo del proyecto de ley 2120 del 30 de julio del 2021, también conocido como “ley de comida chatarra”, nos preguntamos sobre el efecto que podrían tener los nuevos etiquetados nutricionales sobre las decisiones de consumo de las personas. Usando estudios como el de Hieke & Newman (2015) "The Effects of Nutrition Label Comparison Baselines on Consumers' Food Choices”, observamos que muchas veces este cambio en sellos estaba relacionado con una disminución del consumo de productos empaquetados.

 

Para estudiar esta relación con los productos cárnicos, planteamos un experimento que consistió en realizar una encuesta a personas en Bogotá para medir si el nuevo etiquetado tenía alguna incidencia sobre ls confianza de un producto y disposición a pagar de los consumidores.  Para ello, tomamos una muestra de 212 personas, de las cuales descartamos 11 que no cumplían con las características necesarias para el estudio: vivir en Bogotá, ser mayores de 18 años, mercar por su cuenta al menos una vez al mes y no manejar dietas veganas o vegetarianas.

 

A los seleccionados, les realizamos una encuesta de manera digital, la cual se aleatorizó para asignar una encuesta de tratamiento o de control. El grupo de tratamiento vio una imagen de salchichas con el nuevo etiquetado, y se les preguntó por la confianza que les generaba este producto y por la disposición que tenían a pagar por él. Se realizaron las mismas preguntas para el grupo de control, pero con una imagen sin el nuevo etiquetado (Figura 1, Link de Anexos).



Ahora bien, los datos que recogimos de la muestra, de primera mano nos muestran alguna información. Primero, que los rangos intercuartílicos de los tratamientos (Número Impar) y los controles (Número par) respecto a su disposición a pagar son casi idénticos (Figura. 2, Link de Anexos). Lo mismo sucede frente a la confianza que les genera el producto (Figura. 3, Link de Anexos). La distribución de la disposición a pagar ayuda a comprender los datos (Figura 4, Link de Anexos). 






Las variables de control del modelo son género, nivel educativo, horas de ejercicio a la semana, edad y estrato. Al evaluar las distribuciones de frecuencias vemos que tenemos una distribución de edades sesgada hacia la derecha, con la mayoría de datos entre los 20 y 30 años, con una distribución de estratos con un comportamiento más normal. (Figura 5 y Figura 6, Link de Anexos).






Con estos datos corrimos dos modelos de corte transversal por el método de mínimos cuadrados ordinarios, para determinar la incidencia del tratamiento en la confianza y la disposición a pagar por un producto cárnico. Para el primer modelo, que medía la disposición a pagar, obtuvimos que no existe una relación significativa de ninguna de las variables que estudiamos frente a la cantidad de dinero que la gente está dispuesta a pagar. La decisión de pago de las personas por el producto cárnico no cambia con los nuevos sellos. (Figura 7, Link de Anexos).



Para nuestro segundo modelo evaluamos la confianza en el producto y obtuvimos que el tratamiento no era significativo. Sin embargo, la cantidad de ejercicio que se realiza a la semana y el género de la persona sí lo son: una categoría más de nivel de ejercicio está relacionado con un 9.6% menos de confianza en el producto y las mujeres se relacionan con un 16.1% menos de confianza en el producto, con una significancia del 95%. (Figura 8, Link de Anexos).



Ello nos lleva a concluir que, al parecer, las personas de Bogotá no guían el consumo de los productos cárnicos según el etiquetado. Por el contrario, aparentemente guían más su consumo por la cantidad de ejercicio que realizan y el género. Por lo cual es importante buscar una estrategia de política pública diferente que influya en la decisión de consumo más saludables.

 


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