jueves, 23 de diciembre de 2010

La productividad en Colombia



Fuente: Cálculos basados en Daude, Christian and Eduardo Fernández-Arias. 2010. “Productivity and Factor
Accumulation in Latin America and the Caribbean: A Database” Washington, DC,
United States: Research Department, Inter-American Development Bank. Available at:
http://www.iadb.org/research/pub_desc.cfm?pub_id=DBA-015


Este gráfico, construido con datos del reporte BID "La Era de la Productividad" es muy ilustrativo para mostrar el desarrollo de la economía colombiana en las últimas décadas. A 2007, Colombia tiene sólo 1% menos de acumulación de factores respecto a Estados Unidos que en 1960. Sin embargo en este lapso, la economía colombiana ha perdido un 26% de productividad respecto a Estados Unidos, para una caída del 27% en el PIB per cápita relativo.


martes, 21 de septiembre de 2010

El "tercer tiempo" y las Reflexiones Económicas

Después de mucho tiempo sin escribir, quiero retomar las discusiones de la panadería con una defensa del "Tercer Tiempo"(reunión informal posterior a las reuniones formales del semillero de investigación, en el que los estudiantes discuten diversos temas mientras toman un café o una cerveza) . Mi punto principal es que este tipo de iniciativas, que generalmente causan risa entre los que de ellas se enteran, cumplen un papel importante en la construcción del puente entre la teoría y la realidad cada vez mas importante para el desarrollo de la economía como ciencia aplicada.

Muy seguramente muchos estudiantes de economía se han preguntado en algún momento de su carrera, ¿para qué estudiar economía? ¿qué quiero hacer con las herramientas que allí aprendí? Las posibles respuestas se pueden encontrar de forma general en las primeras lecciones que se enseñan sobre la materia: La economía, aunque muchos no lo crean, se afirma al comienzo, es una ciencia social. Esta ciencia puede tener un caracter positivo ( puede hacer afirmaciones acerca de cómo funcionan ciertos fenómenos sociales) o un caracter normativo (puede hacer afirmaciones de cómo deberían ser los fenómenos). Sea cual sea el enfoque, es evidente que para aplicar los conocimientos económicos es necesario entender la realidad, y lo que es aún mas importante, las limitaciones que tienen las distintas teorías aprendidas para explicar cómo es o cómo debería ser el mundo.

Es por esto que, si se quiere aplicar la economía tanto en lo positivo como en lo normativo, es importante cuestionarse acerca del alcance del conocimiento acumulado que se encuentra en los libros de texto para entender las simples observaciones del día a día. Este cuestionamiento, sin embargo, no llega por si sólo al leer o ver televisión. Es necesario vivir, estudiar, y tener un espacio para comparar y debatir sin miedos a ser tildados de bobos o locos.

Los espacios como el tercer tiempo ofrecen un escenario libre, en el que, sin estar restringidos por una u otra corriente teórica, se pueden hacer debates sanos, sin tapujos ni limitaciones a la creatividad ni a la lógica diaria que mueve nuestras decisiones mas frecuentes. Qué mejor que un espacio como éste para "digerir" toda la información que se ha recibido después de un nutrido panel de expertos, para cuestionarse acerca de lo que allí se dijo y para formular nuevas posibles respuestas a la problemática tratada.

Iniciativas como el tercer tiempo permiten discutir temas e ideas sin tener un régimen teórico que dictamine qué está bien y qué está mal, sino que deliberativamente se puedan analizar usando el sentido común y las herramientas aprendidas en clase sin querer llegar a una respuesta que de una buena nota.

Es por estas razones que quiero llamar la atención a los estudiantes, profesores y coordinadores de los grupos investigativos, para que abran y motiven estos espacios de discusión, en los que los estudiantes no solo tengan que reproducir la información adquirida, sino que usen la misma para, a partir de ella y de lo que día a día observan, producir cosas que aporten a una aplicación de la economía mas cercana a la realidad, bien sea en su aspecto positivo o normativo.

martes, 26 de enero de 2010

Hayek vs. Keynes

Después de tanto hablar de crisis económica en los últimos dos años, vale la pena recordar algunos fundamentos teóricos. Es conocida la diferencia conceptual y teórica entre Hayek y Keynes: para el primero , las libertades individuales son importantes, y una intervención estatal no debería estar encaminada en estimular o desestimular la economía, sino en crear un conjunto de reglas, bajo el cual las decisiones libres cada persona lleven a  un resultado socialmente deseable. Para el segundo, una intervención activa del estado por medio de una política macroeconómica anticíclica es necesaria para regular y controlar los ciclos económicos.

Lord Keynes ganó en aceptación...

El siguiente video ilustra lo anterior de una manera bastante pedagógica:

VER VIDEO

¿Ustedes qué piensan? ¿Keynes o Hayek? ¿o de alguna manera, ambos? 
 

jueves, 7 de enero de 2010

Bicitaxis, ¿legalizar o no legalizar?


<< El mundo desde un bicitaxi en la 150 con Autopista, a la salida de la estación de TM de la Calle 146. Fuente: Archivo Propio.
La Alcaldía Mayor de Bogotá dice: "La prestación del servicio público de transporte en los denominados y mal llamados "Tricimoviles", Bicitaxis" y/o "Mototaxis" es ilegal por cuanto éste no se encuentra autorizado por la autoridad competente" (SDM. Bogota.gov.co). La postura oficial es una discusión de ya varios años y aunque la ciudad no el principal  protagonista, en el concejo distrital se ha visto más de un proyecto que busca reglamentar la actividad. En este caso, como en muchos otros de las denominadas “actividades informales”, la actividad ha venido creciendo a grandes pasos a pesar de la prohibición y la postura real de las autoridades es la tolerancia. De ser un servicio exclusivo de las localidades más pobres, los ‘bicitaxis’ están ya en las estaciones de Transmilenio con mayor afluencia en la ciudad, convirtiéndose en una pieza ‘informal’ del sistema de transporte masivo de la capital (Plaza Capital). ¿Cómo explicar este fenómeno?
Los ‘bicitaxis’, como cualquier actividad ‘informal’, responden a una necesidad pero sin cumplir con la reglamentación vigente. El servicio de transporte público de la ciudad es un sistema privado de competencia, por lo que responde a la demanda: si un recorrido no resulta rentable no hay servicio, y si lo es, se presenta congestión. Los ‘bicitaxis’ cubren distancias cortas que no son rentables para los buses (de la estación de Transmilenio a la puerta de la casa) a un menor precio que un taxi. Adicionalmente, la relativa facilidad para ingresar al sistema permite que personal no calificado encuentre en la prestación de este servicio una alternativa para aumentar los ingresos familiares. Y como último punto, los ‘bicitaxis’ desarrollan servicios adicionales como talleres, comercialización de repuestos y ensamblaje. Son un sistema de transporte limpio y que no genera mayor ruido, lo que lo hace apto para las zonas residenciales.
 ¿Qué lo hace ‘informal’, por no decir ilegal? La alcaldía responde que los triciclos no fueron diseñados para ese fin y no cumplen con la reglamentación del ministerio de transporte que hace inviable jurídicamente reglamentar la actividad (Ley 336/1996). El principal argumento que se puede ver en los medios de comunicación es la seguridad: un ‘bicitaxi’ no puede brindar las medidas de seguridad necesarias (cualquiera que se haya montado en uno es testigo de su fragilidad ante un choque con un automotor). No obstante, es claro que detrás hay muchas fuerzas y grupos de interés que bloquean efectivamente su reglamentación. Los medios alternativos de transporte se pueden encontrar fácilmente y desde hace décadas en ciudades como Calcuta, pero también en urbes occidentales como Londres o Barcelona. Los ‘bicitaxis’ europeos son bastante sofisticados y cuentan motores eléctricos para asistir en pendientes y en el arranque.



>>Alameda en el sur de la ciudad (Cll 41Sur). Las alamedas en Bosa son una 'troncal' para los bicitaxis que abundan en esta localidad. Fuente: Oscar Edmundo Diaz. Flirck.


¿En resumen? Es cierto que es un sistema ecológico y que promueve el empleo, pero es cierto que transitando por avenidas es muy inseguro. No es “la” solución óptima dado que para satisfacer la demanda de las estaciones de Transmilenio se requeriría un número grande de vehículos que probablemente crearían congestión. En varias estaciones de Transmilenio los bicitaxis atienden al público junto a taxis y colectivos (piratas, autorizados o del mismo sistema). La solución final al problema debe ser la reglamentación del servicio para que se cumplan requisitos tecno-mecánicos por parte de los triciclos, un sistema formal de contratación de los conductores y para que cubran rutas donde en efecto la demanda no haga rentable un servicio de bus alimentador pago. Los bicitaxis podrían entrar a funcionar sin problemas en las grandes alamedas públicas y las vías residenciales donde no generen impacto sobre las vías, polución ni ruido.
El camino es largo y hay mucho por “pedalear” aún. Esta clase de soluciones no son casi nunca lo que ningún grupo desea, porque legaliza la competencia para el potente grupo transportador pero a la vez no permite el servicio sin requisitos ni requerimientos que hoy en día enriquece a muchos dueños de los triciclos a costa de sus necesitados conductores. Lo difícil, como siempre, es quién está dispuesto a ceder y quién está dispuesto a hacer ceder a los actores. Ahí es donde entra a jugar nuestra democracia.